Enseñanza del hebreo en Centro América

Enseñanza del hebreo en Centro América

Por Gabriel Cavaglion
Durante los años recientes, en Israel se ha venido registrando un fluir de migración de regiones tan remotas como el Noreste de la India.

Esto es posible después de un riguroso proceso de conversión, como es el caso de los Benei Menashe, que al momento alrededor de tres mil personas lo han logrado. Benei Menashe se describen a sí mismos como descendientes de la Tribu de Menashe, una de las diez Tribus exiliadas por los Asirios en el año 722 A.E.C

Tanto en América Central como en Sur América hay varias comunidades que quisieran unirse al pueblo judío y reclaman ser descendientes de los Anusim o Cripto-Judíos, conocidos como Marranos. Éstos fueron forzados a convertirse al cristianismo por España en el 1492 y más adelante por Portugal. Estas comunidades reclaman que sus ancestros se refugiaron en Central y Sur América. Luego emigraron lejos de las costas para poder continuar con sus costumbres y estilo de vida judía. Algunos de estos grupos no son comunidades en pleno derecho, pero en general han llamado la atención de organizaciones judías en todo el mundo. Entre ellas, está el movimiento Satmar Chasidic, que están envueltos en apoyar la vida judía en estas áreas, y los representa la institución de conversión llamada Toiras Chesed. Por otro lado, la organización Kulanu apoya la actividad de rabinos no convencionales como conservativos, progresivos, etc.

Tuve el honor de ser alojado por una de estas comunidades apoyadas por Shavei Israel, una organización religiosa y Zionista the trabaja con varios grupos de personas ayudándolos a retornar a sus raíces judías: desde China a Polonia, desde Rusia a Portugal, sin olvidar las comunidades del Sur de Italia, dirigida por Rabino Pinchas Punturello por varios años.
Pasé un mes en América Central como maestro de hebreo voluntario para el beneficio de las comunidades locales. Prefiero no dar detalles sobre la ubicación exacta para evitar riesgos con repercusiones de naturaleza políticas. Ese es un pequeño enclave de unos pequeños cientos de personas que viven en condiciones económicas extremas sufriendo los problemas típicos de países del Tercer Mundo. Entiéndase corrupción y crimen, así como falta de servicios médicos y sociales básicos.
La comunidad está dividida en dos grupos. Uno de representantes de la clase media de la capital, y otro de la clase baja viviendo en el campo. Por un lado, profesionales académicos y por el otro, pequeños mercaderes y trabajadores no entrenados o capacitados. Estos últimos son llamados localmente “los chalones.” La raíz de la palabra chalones viene de la palabra hebrea “Shalom.” Esta villa tiene historial de ser contralada por dos gangas de criminales, viviendo entre drogas, extorsión y tráfico de armas obteniendo ganancias de millones de dólares por mes. Esto hace que los chalones, sorpresivamente, gozan de inmunidad total. Se dice que los locales recuerdan a sus abuelos hablar de que descendían de los judíos. Me contaron una historia de un miembro de la ganga que se escapó de la policía y buscó albergue en la sinagoga, cubriéndose con un talit que sabía usar desde que era un niño.
El acuerdo inicial de mi acuerdo como maestro voluntario era proveer lo básico para tener una conversación en hebreo. Sin embargo, no tuve más remedio que ir más atrás en la enseñanza ya que la pronunciación de ellos necesitaba una corrección radical. Confundían las letras. Confundían la מ con la נ, la ב con la ו, transformando la oración de la mañana de Vatikin en Batikim. Y otros muchos ejemplos más.
Ambas comunidades tienen su propio territorio con su sinagoga, cocina, comedor; y en Shabat reciben a todos los miembros. En la capital, dada la distancia, todos duermen en comunidad sobre colchones separados en tres cuartos para mujeres, hombres y niños. Todos llevan sus comidas ya preparadas en sus hogares desde la capital en la transportación pública cargando con grandes paquetes y niños en sus hombros. Durante el Shabat, en la villa local, después del servicio en la sinagoga, todos caminan a sus casas para las comidas debido a que las distancias son cortas. Tanto en la villa como en la capital sentí mucho calor humano y solidaridad. Imagino el día cuando ellos finalmente puedan regresar a Israel como un solo pueblo.
Los hombres usualmente usan un kippah negro o castaño con una camisa blanca. Pero en Shabat todos visten formal con saco y corbata. Las mujeres casadas cubren sus cabezas con varios tipos de sombreros o telas en colores. Las niñas, como las madres, usan faldas y mangas largas. Los niños todos usan kippah negro aún para ir a las escuelas públicas.
Lo que más me sorprende es el comportamiento de los niños. Se dirigen a mí siempre con el título de Moreh – Maestro y se extrañan que, a pesar de mi posición, yo participe en los juegos. Los padres les dan órdenes en voz baja; el respeto y la obediencia es total. Es interesante notar que no hay niños zurdos, alérgicos o que usen espejuelos. No se nota ningún niño con deficiencia de atención o desobediencia, que tanto se observa en Israel. Todos son muy organizados con sus lápices y libretas; escriben la fecha en hebreo al principio de la clase. Los padres se sienten muy intimidados cuando los niños hacen preguntas en mi presencia.
A pesar de no vivir lejos del mar, en los días feriados cuando iba a algún paradero, era una oportunidad para muchos niños de ver el mar por primera vez. Los niños más pequeños se aterrorizaban por el infinito espacio y el continuo ruido del Océano Pacífico. Uno de ellos me preguntó que si todavía existen los gigantes. Le contesté que el último fue Goliat, pero que después del Rey David todo está en calma.
Nadie me habló de actitudes negativas de la población local. El kippah negro se usa en las actividades diarias sin necesidad de esconderlo bajo un sombrero. No hay necesidad de seguridad y pueden disfrutar de una buena compañía durante el día para disfrutar una comida Kasher o Wifi gratis.
Caminando por el campo me doy cuenta que los términos en hebreo están presentes en todas partes. La Farmacia Hebron, Estacionamiento de Autos Bet El, Boulevard Jerusalén, Compañía Eben Ezer y Camino El Shaddai, además de infinitas Estrellas de David en los autobuses. La fuerte influencia de la iglesia evangélica debe explicar esto, aunque los judíos locales, como ellos, regresaron a sus orígenes verdaderos. Todos han adoptado nombres hebreos como Kaleb, Gamliel, Sarai o Yojevet, Assaf, Sapir, Libi o Keren.
La liturgia es esencialmente Levantina y Norte Africana, flanqueada por cantos Ashkenasitas al estilo Karlebach y melodías de canciones israelitas más recientes como Yerushalayim Shel Zahav, de Naomi Shemer, acompañando los Salmos en el Shabat.
Para algunos la noción de Israel es vaga, algo idealizada, con una visión ignorante y fundada de temores. Preguntas como, escuché que no se jura en Israel; o ¿cómo me recibirán si tengo piel oscura? ¿Si no nos vamos pronto, habrá lugar para nosotros? La gente más educada preguntan cosas más complicadas sobre política y otros temas.
Las razones por escoger el judaísmo y el Zionismo son variadas. Para Menachem la razón es un vacío espiritual y la dificultad de vivir en una sociedad violenta y corrupta. Se mudó de un vecindario en el campo totalmente devastado. Quiso hacer Aliyah, con toda su familia después de convertido por más de un año. Pero como no pertenecía a una comunidad reconocida, no teniendo conocidos relacionados en Israel ni un lugar donde quedarse, le bloquearon la entrada en aduanas cuando llegó a Israel y los devolvieron a su país a sus expensas, equivalentes a varios años de salario. La única memoria que tiene de toda esta amarga experiencia es un periódico israelí que lo guarda como una reliquia.
Para otros el deseo de ser judíos se debe al deseo de poder investigar cosas y recomendaciones que les hicieron sus abuelos sobre los nombres, apellidos y costumbres especialmente sobre la era de la Inquisición en España, debido a las llaves de una casa que cuenta una joven recibió a través de la línea maternal. Y para otros la conversión se deriva de preguntarse por qué tienen que mantener un ritual diferente por generaciones en una esquina privada donde podían encender dos velas el viernes en la noche, y más reciente cantar el himno de Israel en frente a la bandera en la misma iglesia. Buscando profundamente en la Biblia los llevó a este camino. La era digital ha abierto el camino. Después de varios contactos con diferentes rabinos, lentamente comenzamos a obtener los resultados.
Finalmente, Esther, una preciosa niña de once años, quien es la mascota de todos. Piel blanca, pelo rubio y ojos rojos. Para ellos ella es la clara demostración genética de las raíces Ashkenazitas Judías. Para mí era fuerte no mencionar que esa Esher es albina.

 

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Chaya Castillo
Chaya Castillo
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