Judíos Escondidos de Polonia: Historias Personales

[caption id="attachment_32927" align="alignleft" width="300"]Olga (izquiera) estudiando con el R. Baumol (centro) Olga (left) studying with R. Baumol (center)[/caption] Olga creció en Polonia como cristiana polaca, sin conexión con el judaísmo, hasta que descubrió sus raíces judías a los 12 años de edad. A partir de ese punto de Olga comenzó el viaje hacia sus raíces judías, buscando apoyo social, espiritual y físico en el centro de la comunidad judía en Cracovia y estudiando conmigo varias veces a la semana durante años. Esta historia no es inusual en Polonia; en los últimos 25 años, miles de jóvenes, varones y mujeres, han encontrado su camino de vuelta y han entrado de nuevo en la comunidad judía ayudando a revitalizar la vida judía en Polonia. Pero su historia no es tan simple: mientras Polonia estuvo ocupada por los comunistas, el antisemitismo penetró profundamente en la conciencia de los judíos polacos, quienes juraron no revelar sus raíces judías a sus hijos o a ellos mismos. Así que cuando, después de mucha insistencia y dilatoria, la madre de Olga finalmente reveló la verdadera identidad de Olga, ella dijo "que su abuela era judía" – incapaz de pronunciar las palabras "soy judía, mi madre era judía, y tú también eres judía... " La "tercera generación" desde la Segunda Guerra Mundial es más abierta y predispuesta a decir en voz alta lo que sus padres sólo podían mantener oculto en su interior. La tía de Olga vivió toda su vida como una judía oculta, y nunca se reveló al mundo exterior su verdadera identidad. El año pasado ella falleció y yo fui incapaz de convencer a la familia de hacer el entierro en un cementerio judío, ya que no quieren identificarse públicamente como judíos. Otra alma se perdió. Pero Olga está girando el sentido de la corriente; ha estado llevando a cabo este viaje desde hace varios años; ha estado estudiando, observando, como voluntaria, iniciando proyectos, la participación en el diálogo entre los judíos y los polacos no judíos, la educación de los estudiantes polacos sobre el judaísmo (que tienen una gran curiosidad sobre esta parte perdida de Polonia) la cual se ha determinado para redimir la identidad escondida y oculta de las próximas generaciones.
Desde que era niña yo sabía que era judía; también sabía que nunca podría revelar mi identidad judía. Es difícil de creer que en el siglo XXI, un judío todavía tiene que ocultar su condición judía, pero eso es exactamente lo que pasé al crecer en Dnepopetrovsk, Ucrania, durante los últimos 20 años. Sí, oficialmente, hay vida judía en Ucrania, y sí, miles de judíos viven y asisten a sinagogas y centros culturales judíos en mi ciudad natal. Pero decenas de miles de personas siguen temiendo a las repercusiones de revelar al mundo exterior que son judíos. Mi historia es la uno de ellos y sólo cuando me mudé a Cracovia, Polonia, fui capaz de entender lo loca que era mi situación, que en este día y edad estuviera prohibido decirle a nadie mi secreto. ¿Qué pasó en Cracovia? Eso es para el final feliz de esta triste historia, y hablaré de ello más tarde. Mi primer recuerdo del judaísmo fue muy positivo. Me sentí especial, me sentí orgullosa. Yo tenía 6 años y sabía que era parte de este club especial y sólo quería que todos lo supieran. Así que, en el primer día de clases, cuando el profesor pidió a todos los niños que se presentaran y dijeran algo interesante sobre sí mismos (no tengo un pony, me gusta el helado, me quedo con la mano ...), ¡con una gran sonrisa en mi cara me levanté y dije YO SOY JUDÍA! La cara de mi maestro se agrió, el ejercicio terminó inmediatamente y nos pidió a todos regresar a nuestros asientos y abrir los libros de texto. Esa noche mis padres me sentaron y me dijeron lo decepcionados que estaban al recibir una llamada telefónica con la queja principal de mi 'mal comportamiento'. Yo no entendía en ese momento (no estoy segura de entenderlo hoy en día como una mujer de 22), pero seguí las órdenes de mi padre y nunca más lo mencioné a mis amigos. [caption id="attachment_26367" align="alignright" width="300"]Eliza pone una mezuzá en la puerta de su casa junto con el Rabino Avi Baumol, emisario de Shavei en Cracovia Eliza pone una mezuzá en la puerta de su casa junto con el Rabino Avi Baumol, emisario de Shavei en Cracovia[/caption] Hasta los 14 - cuando tuve mi primer amor. Su nombre era Dmitri y estábamos enamorados. Pasamos tanto tiempo divirtiéndonos, saliendo, y conociéndonos mutuamente. Estaba convencida de que Dimitri era mi único y verdadero amor, así que con precaución le revelé mi secreto - soy judía. Dmitri no pensó nada malo de ello, hasta la noche cuando se lo dijo a sus padres. Al día siguiente le llamé, pero no hubo respuesta. Envié mensajes de correo electrónico, pero no hubo respuesta. Por último, me enfrenté a él en su casa - donde había estado innumerables veces - y le grité "¿qué pasó?" Su respuesta manda escalofríos por mi columna vertebral hasta el día de hoy. "NUNCA VUELVAS A HABLAR CONMIGO NUEVAMENTE ELIZA, eres repugnante, tu gente es mala, ¡ojalá murieras!"

Mis antepasados por vía paterna llegaron a Polonia desde Viena (Austria) a fines del siglo XIX. Eran copropietarios de un matadero kosher en Nowy Korczyn (en aquel tiempo llamada "Neustadt"). Mi bisabuelo se llamaba Szymon, y mi bisabuela Miriam. De dicho matrimonio nacieron mi abuelo...

  [caption id="attachment_9347" align="alignleft" width="300"] Krzysztof (Christopher) Sadowski[/caption] Krzysztof Sadowski no se sorprendió, cuando su abuela le reveló a su familia que eran judíos, tres meses antes de fallecer. En cambio, “estaba muy orgulloso”, dice, “porque sé que pertenezco a una nación con más de 4000 años de historia y con una muy profunda cultura”. La historia de Sadowski, es el emblema de la revitalización de la vida judía en Polonia. A medida que la generación que sobrevivió la Segunda Guerra Mundial y el holocausto fallece, más y más personas comparten sus tan escondidas raíces con sus descendientes antes de morir. En el caso de Sadowski, su bisabuela se convirtió al catolicismo, pero “nunca olvidó quién es”, dice. A pesar de que transmitió la historia de la herencia judía a la abuela de Sadowski, está última guardó el secreto (“era la era del comunismo en Polonia”, explica Sadowski, “y las personas tenían miedo de hablar de lo que sucedió antes de la guerra”). Irónicamente, la abuela de Sadowski le dijo la verdad a su familia durante la cena de navidad.
20140205_173506La madre de Kinga, tiene la inusual costumbre de saludar diciendo Guit Shabbos (Shabbat Shalom en Yiddish) todos los viernes al anochecer, pero ella no tiene idea de lo que esta frase significa. "Mi madre simplemente repite esta frase porque le gusta la forma como suena," dice Kinga, recordando su infancia en Polonia. No fue hasta que Kinga llegó a la universidad que unió las piezas y descubrió la verdad acerca de su herencia judía.

La Familia de Olga, le contó a ella y a sus hermanos, en una visita al campo de concentración en Auschwitz cuando ella solo tenía 5 años: "Simplemente es algo que los polacos hacen", le dijeron en ese momento, siete años después, ella leyó que era judía y la visita muy pronto tomo un significado completamente diferente.

Cartherine, no tenía antecedentes judíos pero ella trabajaba como guía turística para los grupos de visitantes que llegan a Polonia desde Israel y Sudáfrica durante los últimos 10 años. Participa regularmente en una peregrinación "Marcha por la Vida" a Auschwitz y está estudiando actualmente para hacer conversión al judaísmo.

Tres historias muy diferentes con un tema común: Kinga, Olga y Cartherine vinieron a Israel recientemente, en una gira patrocinada por Shavei-Israel y en un programa de estudio para promover el conocimiento del judaísmo y reforzar su conexión con un pueblo que posee mas de 3000 años.

z5488162X-296x300Una historia cada vez más común entre los judíos de Polonia: un abuelo, yaciente en su lecho de muerte, revela a uno de sus nietos el sorprendente secreto – que él, y por lo tanto su familia, son judíos. El fenómeno ha ocurrido tan frecuentemente que algunos observadores se han referido a él como la aparición de los judíos “escondidos” de Polonia. Basia Wieczorek es una de esas personas, si bien explica que los judíos polacos se refieren a sí mismo como parte de la “primera”, “segunda” o “tercera” generación desde el holocausto. Dónde te encuentras en el espectro puede causar un gran impacto en la identidad judía. Wieczorek acaba de terminar de escribir la tesis de su Master en Educación a través de los Medios de Comunicación en la Universidad de Varsovia, sobre el tema “Identidad Judía en la Tercera Generación”. Se graduará en unas semanas e inmediatamente después realizará aliá, donde vivirá en el centro de absorción de Jerusalem.
Nuestro nuevo emisario en Cracovia, el Rabino Avi Baumol, ya está recolectando frutos de su nuevo pero arduo trabajo. Tres jóvenes con mucha energía, dos de las cuales cuentan con raíces judías, expresaron su fervor deseo de conocer israel y aprender Torá en la Tierra Santa y Shavei Israel accedió a su pedido y les organizó un viaje de dos semanas con base en Efrat, en las afueras de Jerusalem, lugar donde vive el Rabino Baumol. [caption id="attachment_13026" align="alignleft" width="150"]Kinga Kinga[/caption] Kinga Zmysłowska, nació en Gdansk en 1987 y es estudiante de arte en Cracovia. Kinga, como muchos jóvenes polacos, nació en el seno de una familia católica, para luego descubrir que su abuela así como su madre, mantenían tradiciones judías. Con el deseo de conocer más sobre la religión de sus ancestros, se acercó al JCC, en centro judío de Cracovia, donde conoció al Rabino Baumol y se enroló en sus clases y actividades.
1381962_10151742744891630_972878118_nLa historia de Karol debería inspirar en nosotros una gran confianza sobre la eternidad del pueblo de Israel. Lentamente y de forma un poco dudosa, Karol comenzó a recitar la bendición de antes de la lectura de la Torá. Era posible detectar en él, un poco de nerviosismo en su voz mientras que pronunciaba las palabras en hebreo, totalmente consciente de la solemnidad de la ocasión. Con sus padres y hermanos mirándolo con evidente orgullo, y la comunidad llenándolo de cariño y alegría, Karol atravesó este sublime rito en el cual se convirtió en adulto, al igual que el resto de los jóvenes judíos alrededor del mundo. Excepto, que este no fue un Bar Mitzvá común.

Visit our exclusive gallery of photos from the bar mitzvah of Mariusz Aoflko at the Western Wall. An emotional journey from Poland to Jerusalem!Moshé Lederman Cohen, creció como Mariusz Aoflko un polaco católico. Antes de que su madre fallezca, hace 13 años atrás, le confesó...