Los Judíos de Kaifeng: Historias Personales

Jerusalem Post Por primera vez, una descendiente de la que alguna vez fue la vibrante comunidad judía de Kaifeng, China, pasó la conversión en Israel y retornó formalmente al judaísmo. En el pasado mes de junio, Jin Wen-Jing, una alumna de 18 años del colegio Yemin Ord, se presentó para la conversión ante el tribunal rabínico de Haifa bajo el auspicio del Gran Rabinato. Después de presentar un examen oral cuyo objetivo era valorar su grado de compromiso con el judaísmo, así como su conocimiento de la ley y tradición judía, los tres rabinos que conformaban el Beit Din informaron a Wen-Jing que había decidido aceptarla como judía.

Cuando llegué a Israel en 2006, con la ayuda de Shavei Israel, y pasé el programa de conversión en Bat Ain, fue la primera vez que me sentí realmente cerc del judaísmo y su gente. De niña crecí en Kaifeng; mi padre y mi abuela...

El paso de Jin Jin a Yeholia fue un proceso arduo y prolongado. Era algo que yo, al igual que todos los judíos de Kaifeng, siempre había soñado. Cuando era pequeña, mi padre me dijo que era judía y que algún día habría de retornar...

Desde que era pequeña, mi madre y mi abuelo me recordaban permanentemente mi identidad judía. Me decían que algún día podríamos retornar a la Tierra de Israel, el país que D-s nos había dado. No obstante, yo sabía muy poco sobre lo que significaba ser...

Por Brian Blum Li Jing with her passport La aliá de China continúa. En los próximos meses, cinco jóvenes mujeres de la comunidad judía de Kaifeng, emigrarán a Israel. Cada una tiene su propia y fascinante historia. Por favor conozca a Li Jing. A los 27 años de edad, Li Jing es la mayor de las cinco mujeres. Li creció en Kaifeng, pero estudió inglés de negocios en la universidad en Xi'an, a seis horas de tren de su ciudad natal y el hogar de los famosos guerreros de terracota. Después de sus estudios, Li trabajó como gerente de servicio al cliente en Kaifeng hasta hace dos meses, cuando dejó su trabajo para comenzar a preparar con mayor intensidad su aliá. "Me gustaba mucho mi trabajo", dice ella. Sin embargo, está lista para nuevas oportunidades de negocio en Israel. En estos días, está estudiando hebreo e inglés en línea con un tutor especial de Shavei Israel. A diferencia de algunas otras comunidades con las que Shavei Israel trabaja, los Judíos de Kaifeng nunca olvidaron u ocultaron su identidad judía. "He sabido desde pequeña que soy judía", dice Li Jing. "Mi padre nos dijo que nuestros antepasados vinieron de Israel. Aun así, sé que tengo un montón de cosas por aprender. Cuando mi padre me contó por primera vez sobre nuestros antepasados, me llené de orgullo. Pero luego quedé un poco desconcertada. Quiero decir, ¿qué significa ser judía?". Cuando Li creció, sus padres hicieron todo lo posible para enseñarle lo que significa ser judía. "Hemos mantenido el sábado, celebramos el Año Nuevo y todos los días de fiesta -Yom Kipur, Sucot, Janucá, Pascua - según la ley judía", dice ella. "Hacemos Kidush [santificación del vino] en Shabat y demás festividades". La familia de Li ha sido activa en la comunidad judía de Kaifeng, participando en las celebraciones y actividades del grupo.
Fue un caso típico en el que el Oriente se encuentra con el Occidente, un jueves en el Medio Oriente, cuando Shoshana Rebeca Li, descendiente de la comunidad judía de Kaifeng, China, contrajo matrimonio con Ami Emmanuel, un nuevo inmigrante de Florida, en la Gran Sinagoga de Jerusalem. “Para mi, el tener una ceremonia nupcial religiosa en Israel, es un sueño hecho realidad. Realemente estoy muy emocionada”, dice Li de 29 años antes de la ceremonia. Emanuel, 25, dice que nunca hubiese pensado que se casaría con una mujer asiática hasta que conoció a Li en el ulpán de hebreo del Kibutz Sdé Eliahu, en el mes de mayo. “Oí acerca de la antigua comunidad judía de China, y a mi me encantan las mujeres asiáticas, pero creía que no era algo real. Incluso, creía que aunque concoiera a una mujer judía china, el rabinato nunca lo aprobaría”, dijo.