Judíos de San Nicandro: Historias Personales

Soy una madre jóven de 37 años, formo para de la comunidad judía de San Nicandro Garganico. Desde pequeña me han inculcado el judaísmo y me han enseñado Torá, creando y desarrollando, de esta forma, una fuerte lazo con Dios. A pesar de todo, no siempre la misma realidad fue parte de mi entorno, dado que a mi alrededor siempre hubo gente no judía que actuaba diferente. Sin embargo, tuve fuerza para mantenerme en mi camino y lo más importante es que tuve el apoyo de gente que supo guiarme. Hablo de los ancianos de nuestra comunidad, y debido a que nosotros somos jóvenes, representamos sus frutos, los cuales ellos plantaron y florecieron con fuerza y belleza. Le agradezco a Dios que esto nos haya pasado esto justo a nosotros. Gracias a los ancianos de la camunidad, que hoy en día, lamentablemente, comienzan a desaparecer, como velas que se van apagando.

Quiero compartir con ustedes una historia relacionada con la festividad de jánuka. Cuando niña, mi madre no me había enseñado el significado de jánuka ni de la janukiá, ni me había dicho nada acerca del rito del encendimiento de la misma. Manduzio, el precursor de la...