Yehudit Jaksa – la primer higienista de los Bnei Moshé de Perú

Yehudit Jaksa – la primer higienista de los Bnei Moshé de Perú

Yehudit Jaksa

Yehudit Jaksa rindió su último examen para higienista dental, justo antes de llegar a la entrevista.

A pesar de todo, se encuentra dispuesta a conversar, y rápidamente me doy cuenta que es sumamente independiente y bastante modesta. Sus gafas con estilo transmiten confidencia, no sorprende el cambio que ha realizado de ser una adolescente en Lima, Peru, comer kosher y respetar Shabat prácticamente sola, a su status actual de israelí integrada, experimentando judaísmo en forma “natural” en la casa del pueblo judío, como acertadamente lo describe.

Jaksa llegó a Israel como parte de un programa especial creado por Shavei Israel especialmente para los “Bnei Moshe”. Los mismos,  una pequeña comunidad fundada por dos hermanos católicos – Alvaro y Segundo Villanueva Correa – quien, luego de leer la Torá y estudiar la Biblia, decidieron abrazar el judaísmo en 1958. Sus seguidores eventualmente se transformaron en varios cientos. El grupo no dice tener raíz judía alguna, pero proclamó su deseo – el cual nació de una profunda sinceridad y estricta observancia de los mandamientos judíos – de unirse al pueblo judío. La mayoría de los Bnei Moshé se han convertido al judaísmo bajo los auspicio del Gran Rabinato de Israel.

En el 2001, Shavei Israel comenzó a traer a los Bnei Moshé a Israel. Jaksa inmigró junto con un grupo de 150 personas en el 2005. Tan solo tenía 18 años en ese momento. El programa incluía un intensivo año de estudio de hebreo y judaísmo en el Kibutz Sde Eliahu.

Jaksa, subsecuentemente ingresó a la mechiná, un programa preuniversitario de estudios generales – matemática, inglés, computación – antes de enrolarse en la Escuela de Medicina de la Universidad Hebrea de Jerusalem, en el programa para Higienista Dental.

La conexión de Shavei Israel con la Universidad Hebrea de Jerusalem ha sido fructífera. Una cantidad de mujeres de ambas comunidades, Bnei Moshé y Bnei Menashé (los últimos han realizado aliá del noreste de la India) han, con la asistencia de Shavei Israel, sido entrenadas como “asistentes dentales”.  Jaksa es la primera en convertirse en higienista dental.

En Perú, Jaksa se encontraba en camino a convertirse en enfermera. Pero en Israel, apareció la oportunidad de convertirse en higienista dental y se sintió muy identificada con esta posibilidad.

Actualmente, hay poca oferta de higienistas dentales y de asistentes dentales en Israel, por lo que Jaksa y otros graduados de la Universidad Hebrea de Jerusalem, tienen oportunidades de trabajo prácticamente aseguradas. Si sus notas son suficientemente buenas (y no hay razón para creer que no) espera recibir su licencia del Ministerio de Salud para finales del verano.

La travesía de Jaksa comenzó con su tía Blanca, con la que ha vivido desde que es adolescente. Blanca era uno de los más fervientes Bnei Moshé. “Respetábamos todo muy estrictamente”, dice Jaksa. “Era un ambiente muy religioso. Decíamos las plegarias de la mañana y de la noche, y gritábamos la plegaria de Shemá Israel con todas nuestras fuerzas”. De hecho, el judaísmo no era una cuestión intelectual o fría para los Bnei Moshé. “Para nosotros, es una cuestión de vida o muerte. Si es cierto, debemos hacer esto con todo nuestro corazón y cuerpo”.

La tía de Jaksa realizó aliá en el 2001 y Jaksa sabía que eventualmente la seguiría. Ella, desearía que sus padres se le unan pero son gente grande y sabe que será muy difícil para ellos aquí”, dice tristemente. Solo ha regresado a Perú una vez desde que ha llegado hace siete años atrás.

Antes de realizar aliá, Jaksa nunca sintió la necesidad de mantener su fe en secreto. “Nunca tuve problema en vivir una vida judía – tanto adentro como afuera”, explica. Sin embargo, siempre se sintió como una extraña en la comunidad predominantemente católica de Perú. Ahora en Israel, se siente relajada. “Cuando hay una festividad en Israel, todos la respetan, cada cual a su forma. Es mucho más fácil mantener la identidad judía aquí. En Perú es una gran lucha respetar kashrut. En Israel me siento en casa”.

Jaksa está completamente integrada en la sociedad israelí. Vive en los dormitorios de la Universidad Hebrea en el Monte Scopus y tiene una familia adoptiva en la Guivá Tzorfatit, el barrio contiguo, donde generalmente pasa Shabat. Sus estudios también la han puesto en contacto con gente de todo el mundo. “He desarrollado una personalidad muy internacional”, bromea.

Jaksa se encuentra familiarizada con la hospitalidad en Shabat ya desde Lima. “La casa de mi tía era el centro de la comunidad y siempre invitábamos gente de todos lados”, dice. “Pero nunca nos invitaban. Cuando realizamos aliá, las personas eran tan abiertas y cálidas. Luego de un corto diálogo, alguien decía “oh, eres de Perú, ven a nuestra casa”. Esto sucedió una y otra vez. “Fue una experiencia totalmente nueva””.

Jaksa también se encuentra impresionada por la igualdad que ha encontrado en Israel. “Es mucho más que en Perú. La gente es toda igual”, dice. “No importa si alguien es rico o pobre. Aquí respetan a todos”.

La experiencia de Jaksa es más que remarcable, debida a la realidad de sus hermanos Bnei Moshé. Muchos trabajan en construcción y limpieza, a pesar de sus posiciones anteriores como académicos, profesores y abogados en Perú. Mientras que los Bnei Moshé dicen que están felices de hacer lo que sea para vivir en la Tierra Santa (un señor mayor dijo un día que “limpiaría todas las calles de Israel con mi lengua solo para estar aquí”). Jaksa sobresale por su éxito académico y profesional, por el cual ella expresa “una profunda apreciación al Kadosh Baruch Hú”.

Y esto, estamos seguros, enorgullecerá a su tía; una estrella brillante de los esfuerzos de Shavei Israel por asistir a comunidades judías distantes y reunir al Pueblo de Israel.

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Tzivia Kusminsky
Tzivia Kusminsky
tzivia@shavei.org